La expectativa política en el distrito se centró este jueves en el Concejo Deliberante de Ezeiza, donde se llevó a cabo una sesión especial para tratar los ecos del violento cruce protagonizado semanas atrás entre asesores y dirigentes locales, con rispideces directas que involucraron al edil libertario Nicolás Lemos y al entorno del concejal José Luis Michelena.
Tras un breve cónclave que duró apenas unos minutos, se determinó que no habría sanciones formales y que Lemos pidió disculpas públicas —incluso dirigidas a la hija y a la nieta de Michelena—, desactivando momentáneamente la escalada institucional.
En diálogo exclusivo con Sin Retorno Streaming, Michelena se refirió al desenlace al salir del recinto: «Pidió disculpas públicas a mi hija, con rebote también para mi nieta, me pareció una buena disculpa y listo. Duró tres minutos la sesión», señaló el edil, quien confirmó además que desistió de avanzar con acciones judiciales por recomendación de sus abogados y priorizando la tranquilidad familiar: «Le dije a mi hija que no fuera, que la nena ya está bien. ¿Para qué?
Yo soy un calentón en el momento, pero ya está, quiero trabajar para la gente».
Durante la entrevista, Michelena abordó las complejidades de su recorrido político. Si bien reconoció haber integrado una alianza local con los libertarios en los comicios pasados —donde ocupaba el tercer lugar en la lista para «arrastrar votos»—, hoy se define con una clara impronta nacionalista e independiente, marcando distancia de las medidas económicas nacionales del gobierno de Javier Milei.
En esa línea, detalló que se encuentra recorriendo la Tercera Sección Electoral tejiendo acuerdos de carácter seccional y vecinal junto a dirigentes de distintos espacios, incluyendo distritos como Lobos, Cañuelas y Brandsen, articulando tanto con sectores peronistas como con el radicalismo crítico de las estructuras partidarias tradicionales. «A mí me gusta tener concordancia con todo, estamos viajando por toda la tercera sección electoral», afirmó.
Consultado sobre los señalamientos de la oposición respecto a supuestos alineamientos automáticos con el oficialismo local que encabeza la familia Granados, Michelena fue tajante: aclaró que no forma parte del espacio gobernante, pero defendió la necesidad de aprobar iniciativas por «sentido común» cuando benefician a los vecinos de Ezeiza.
Como ejemplo, mencionó la reciente aprobación unánime en el recinto de un proyecto impulsado por su bloque para construir una plaza de unos 300 metros sobre un sector lindero a la Autopista Presidente Perón, dotándola de iluminación y caminos peatonales en una zona forestada con más de 150 árboles.
Asimismo, destacó gestiones conjuntas ante el Departamento Ejecutivo para dar marcha atrás con multas indebidas a vecinos de Barrio del Paso y respaldó la instalación de una sede de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en Los Nogales: «Yo no puedo decir que no a cuestiones lógicas por sentido común; si hay pibes que necesitan estudiar o una plaza para el barrio, lo acompaño, eso no significa que esté con Granado».
Finalmente, el edil ratificó que mantiene una mirada constructiva y de diálogo político, cerrando el capítulo del enfrentamiento en el HCD con un mensaje enfocado en la gestión territorial: «De mi parte está todo bien, cada uno tiene una forma diferente de ver la política. Lo que yo quiero es hacer cosas para la gente».

