Responder a la pregunta cotidiana «¿qué como?» suele implicar tiempo, planificación y gasto. Con el objetivo de resolver la logística completa de la alimentación diaria, nació YAFU —nombre derivado de la frase argentina «ya fue»—, una foodtech local que automatiza el menú de las personas para comer de forma saludable sin necesidad de planificar ni cocinar.
Lo que inició a mediados de 2025 como una solución de comidas semanales con una inversión inicial de solo $40.000 pesos, evolucionó hasta convertirse en un ecosistema integral. Hoy en día, la firma alcanza una facturación de US$ 500.000 y produce más de 4.000 comidas al mes (alrededor de 1.000 semanales).
Su fundadora, Karen Dutik, proviene del sector del marketing y la tecnología. Al comenzar con el proyecto, no tenía experiencia gastronómica, por lo que recurrió a videotutoriales y a ChatGPT para aprender sobre la marcha.
«Una de las cosas que aprendí emprendiendo con YAFU es justamente que no necesitaba convertirme en chef; necesitaba construir un sistema y rodearme de personas que supieran hacer muchísimo mejor que yo cada parte», explica Dutik. De esta manera, aplicó la lógica del desarrollo de código y sistemas para estructurar la producción de alimentos a gran escala.
Actualmente, la compañía opera desde un centro de producción propio de 300 m² en la Ciudad de Buenos Aires, donde se centraliza la recepción de insumos, preparación, fraccionamiento y logística de distribución en CABA y el Gran Buenos Aires. El menú cuenta con más de 40 opciones rotativas diseñadas por chefs y nutricionistas.
YAFU opera bajo dos unidades principales:
En ambos segmentos, la empresa registra una tasa de retención y fidelidad del 90%. Además, diversificó sus operaciones hacia el modelo de «Cocina invisible» —suministrando comidas con marca blanca a cafeterías— y a la cobertura de catering para eventos.
A diferencia de la gastronomía tradicional, la base tecnológica de suscripciones permite conocer la demanda con anticipación, reduciendo sustancialmente el margen de desperdicio de alimentos. «Para YAFU, la sustentabilidad no es solamente una cuestión ambiental; reducir la merma también vuelve más eficiente a la operación gastronómica», sostiene su fundadora.
En cuanto a los envases, la empresa utiliza recipientes reutilizables y mantiene alianzas con aplicaciones de reciclaje para garantizar la correcta disposición final de los materiales.
De cara a los próximos 12 meses, la firma planea expandir su alcance en el mercado B2B, incrementar su capacidad productiva y ampliar la cobertura geográfica dentro del país.

