El Papa León XIV ya volvió a caminar. Luego de su operación que mantuvo al mundo en vilo, todo parece indicar que el Sumo Pontífice evoluciona favorablemente. Está haciendo fisioterapia respiratoria. Aún no hay datos certeros sobre su viaje a la Argentina. El 20 de octubre será la fecha clave en la que haya mayor precisión. Ese día retomaría su agenda.
Faltan 24 días para que el papa León XIV aterrice en la Argentina y visite Claypole. Dos días después de que le extirparan el lóbulo inferior del pulmón derecho, el Pontífice empezó a caminar y a hacer fisioterapia respiratoria en el Policlínico Gemelli de Roma.
Pasó una segunda noche buena y retomó su dieta habitual en el desayuno y el almuerzo. Su médico personal, Luigi Carbone, y el jefe de cirugía torácica del hospital, Stefano Margaritora, describen una evolución postoperatoria normal.
Nada todavía, y conviene ser claro con eso. El Vaticano no emitió ninguna confirmación ni cancelación de la gira. Lo que hay son tres datos y una fecha.
Ese último punto es el más importante: de él depende si hace falta algún tratamiento adicional y de qué tipo. Hasta ahora no se decidió ninguno. El examen rápido hecho durante la cirugía ya había confirmado un adenocarcinoma pulmonar.
La fecha a prestar total atención es el martes 20. Si ese día León XIV retoma las audiencias, el viaje es verosímil. Si la suspensión se extiende, el panorama cambia. Todo dependerá de como mejore su salud y si requiere tratamientos adicionales.
El viaje completo está previsto entre el 6 y el 17 de noviembre e incluye Uruguay, Argentina y Perú, país del que el Papa también es ciudadano. El tramo argentino va del 8 al 11 de noviembre, con la parada en Claypole, en el partido de Almirante Brown. Es uno de los puntos del itinerario que más expectativa generó en la zona sur.
No es un viaje liviano: según el itinerario que trascendió, la gira son tres países y catorce vuelos, con escalas que llegan hasta el Cuzco, a más de 3.400 metros sobre el nivel del mar. Para alguien que atraviesa el postoperatorio de una resección pulmonar, la altura no es un dato menor. Mientras tanto, los preparativos siguen. En Luján, otro de los destinos previstos, los precios del alojamiento para la noche de la visita ya superan los 15 millones de pesos.
Conviene repetirlo porque sigue dando vueltas: el Papa no dijo “nos vemos en la Argentina”. Esa frase se armó a partir del testimonio del arzobispo de San Juan, Eduardo Lozano, que contó que en una audiencia privada el Pontífice lo despidió con un “nos vemos pronto”. Lozano agregó algo que suele quedar afuera de los títulos: que los médicos todavía no le habían dicho al Papa si debía cancelar el viaje.

