La Iglesia reafirmó su postura contra la ludopatía. La Comisión Episcopal de Pastoral Social le envió una carta a la vicepresidenta Victoria Villarruel, en su rol de presidenta del Senado, y a todos los senadores, para pedirles que retomen “de manera urgente” el tratamiento de la ley de prevención de la ludopatía digital.
El motivo del apuro es concreto: el proyecto puede perder estado parlamentario en noviembre. Si eso ocurre se archiva, y la discusión tiene que empezar de cero.
Casi como un rezo, el escrito dice: “Es tiempo de cuidar. Es tiempo de legislar. Es tiempo de actuar.” En ese sentido, la carta sostiene que los daños de las apuestas online “son evidentes y están a la vista de nuestras familias”. Además, habla de “la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles” y cierra con una frase que resume el planteo: “Frente al sufrimiento de tantos, no actuar no puede ser una opción”.
Para respaldar el pedido, la Pastoral Social cita investigaciones de Unicef Argentina y del Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina sobre el impacto de las apuestas online en chicos y adolescentes.
Diputados lo aprobó el 27 de noviembre de 2024, con el voto en contra de La Libertad Avanza. Su autor principal es Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica.
En mayo de este año el Gobierno presentó una iniciativa propia, con diferencias que conviene conocer porque explican el bloqueo. El texto oficial permite la publicidad de las plataformas que tengan licencia, dirige las sanciones a los operadores clandestinos —con penas de tres a seis años de prisión— y deja el control de la edad de los usuarios en manos de las propias empresas, en lugar de exigir verificación biométrica. Dicho de otro modo: uno apunta a restringir la actividad legal y el otro a perseguir la ilegal.
Porque la ludopatía en adolescentes dejó de ser un tema abstracto en el conurbano. En Almirante Brown, por ejemplo, el municipio viene convocando a familias y escuelas a sumarse a campañas de prevención. Y porque el debate sobre apuestas online se cruza con otro que ya tuvimos este mes: el de los chicos, las pantallas y qué puede hacer una escuela frente a lo que pasa fuera del aula.

