Claves
- Las piezas se venden por su metal y pueden pasar por compradores e intermediarios que reúnen material para revenderlo.
- En Banfield, vecinos ya denunciaron robos en las conexiones que los dejaron sin suministro.
- Son cada vez más los reportes de vecinos y los videos de robos de medidores que circulan en redes.
Las piezas se venden por su metal y pueden pasar por compradores e intermediarios que reúnen material para revenderlo. En Banfield, vecinos ya denunciaron robos en las conexiones que los dejaron sin suministro. Son cada vez más los reportes de vecinos y los videos de robos de medidores que circulan en redes. Las cámaras registran cómo se llevan una pieza y se alejan. Para la vivienda afectada, el problema recién empieza: falta de servicio, conexiones dañadas y gestiones para recuperar el suministro.
Detrás de esos robos hay una salida comercial: vender el material como chatarra. El circuito también alcanza a caños, flexibles y otras piezas de las instalaciones. El aparato o la conexión pueden perder su utilidad y conservar valor por el metal con el que están hechos. En los robos destinados a la venta como chatarra, ese material se transforma en mercadería que puede comprarse por peso. La composición cambia según el modelo.
Las especificaciones de AySA, por ejemplo, contemplan medidores con cuerpo de latón —una aleación de cobre y zinc— y otros con cuerpo plástico. El valor del material recuperable varía entre equipos y conexiones. Cuánto obtiene quien roba depende del metal, del peso de la pieza y del comprador. Para calcularlo haría falta conocer esos datos: el precio de un kilo de chatarra no equivale al precio de un medidor completo. Una pieza suelta puede representar una venta pequeña.
El comprador o intermediario, en cambio, puede reunir material de distintas operaciones y revenderlo en lotes. El volumen importa: en la compraventa de metales, una cantidad mayor puede permitir negociar un mejor precio por kilo. Una investigación publicada por LA NACION en 2022, con información de fuentes policiales, describió la venta de medidores como chatarra y procedimientos en galpones y comercios donde se recuperaban objetos robados.
Por eso importa seguir el recorrido después del robo: quién recibe las piezas, dónde las guarda y a quién las revende. La actividad de reciclado tiene un circuito legítimo; el problema aparece cuando se compran y comercializan bienes de origen ilícito. En agosto de 2025, Lomas Conectado informó una seguidilla de robos de caños de gas sobre avenida Alsina, entre Castro Barros y Malabia, en Banfield.
Según los testimonios publicados, los vecinos descubrieron lo ocurrido al quedarse sin suministro en cocinas y termotanques. Uno de los afectados contó que solo el material para reemplazar el caño le había costado $25.000, además de necesitar la intervención de un gasista matriculado. Es el gasto informado en aquel caso de agosto de 2025, no una tarifa actual de reposición.
El perjuicio incluye más que la pieza perdida: una cocina que no se puede usar, un termotanque sin funcionar y tiempo destinado a resolver el daño. En las instalaciones de gas, una conexión violentada también puede poner en riesgo a quienes viven en la casa y a sus vecinos. El 25 de agosto de 2022, Noticias Argentinas informó una fuga en Río Cuarto al 3300, en Barracas, que habría sido provocada durante un intento de robo de un medidor. La llave de paso había quedado abierta.
Se cortó el acceso a la cuadra y los bomberos la cerraron para detener la pérdida; luego se dio aviso a MetroGAS. Ante un robo o una instalación dañada, la prioridad es avisar a la distribuidora para que evalúe la situación. No intentes reparar la conexión ni manipular el gabinete. En la provincia de Buenos Aires se discute un régimen para registrar a los comercializadores de metales recuperados y documentar el origen y las operaciones de compraventa.
El proyecto, impulsado por el senador Marcelo Leguizamón Brown, contempla la creación del REPROCEM. La iniciativa recibió media sanción del Senado bonaerense el 15 de septiembre de 2026. Según el expediente E-279/25-26, al 8 de octubre estaba en trámite en Diputados, con ingreso a la Comisión de Producción y Comercio Interior el 1 de octubre. Todavía no es una ley vigente.
El objetivo es facilitar el seguimiento del material desde su ingreso al circuito comercial y dificultar la venta de piezas cuya procedencia no pueda justificarse.

